En esta ocasión el ejército imperial necesitaba algo, unas señas de identidad nuevas, y como no el emperador, ni dicho, ni hecho, contactó con uno de los mejores diseñadores del universo,,,, como comprenderán ustedes la oferta era irrechazable (pobre de él si la llega a rechazar
El elegido fue el Sr. Plinman, que durante, horas, días meses, trabajó sin descanso, con una presión insoportable
Lógicamente tamaño trabajo tuvo su correspondientes alabanzas y como no una gran recompensa.
Sin más os presento lo que nuestro “gran” Pliman ha realizado:




Por cierto el Avatar también es creación suya.
MI GRATITUD ES ENORME CON EL SR. PLINMAN
